Crónica de un desenlace anunciado

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Comunicado de Patria Grande por el Conflicto en Villa Cordobita

 

El conflicto por tierras desatado en Villa Cordobita días recientes no es más que la crónica de un desenlace anunciado. Ahora la dirigencia política local quiere que todo quede en la superficie, hablar sólo del “suceso” en sí mismo, tapando los problemas que existen de fondo tanto en torno al suelo urbano, así como a las estafas inmobiliarias que se venían dando con esas tierras. La ciudadanía tiene que estar atenta y no dejarse engañar por fuegos de artificios.

2. Mirar las causas.

El problema en Villa Cordobita viene de largo, no es nuevo. Gran cantidad de tierra urbana está en situación de vacancia debido a la desaparición hace décadas de la empresa Tandilia SRL. Esto genera lo que se llama un “vacío urbano”. La inacción del gobierno municipal, que debería haberse apropiado de esas tierras y no lo hizo, ya que cuenta con los instrumentos legales para hacerlo, generó un espacio urbano apto para cualquier desenlace.

En este marco, ante la falta de suelo urbano y el déficit habitacional por un lado, y ante la especulación y el negocio inmobiliario creciente por otro, la situación de esas tierras se fue resolviendo a través de ocupaciones de familias sin techo, o a través de grandes negocios fraudulentos en la que no faltaron estafadores sueltos, fiscales, jueces, inmobiliarias, contadores, tráfico de influencias políticas, barrios privados truchos, etc. Parte de las tierras de las que hoy se habla ya estaban “tomadas” pero para hacer estafas.

El principal responsable es el Gobierno Municipal que siempre supo de esas tierras vacantes, de los negocios fraudulentos, de las necesidades habitacionales de la ciudad, y no actuó rápidamente apriopiándose de esas tierras para incorporarlas a un Banco de Tierras Municipal que nunca creó.

3. ¿Cuál es la salida al conflicto en Villa Cordobita?

En principio rechazamos cualquier salida a las apuradas que se intente dar en este conflicto. Repudiamos de plano los dichos del Concejal Pablo Bossio acerca de su comunicación con Sergio Berni, lo que prepararía una represión como salida. Entendemos que es necesario una salida pacífica y constructiva, que tenga en cuenta la situación de vulnerabilidad social de tantas familias, y que además investigue los negocios ilegales que hubo estos años con esas tierras.

Nos parece urgente que el Concejo Deliberante se reúna para rechazar las estafas que se han dado por parte del negocio inmobiliario, que actúe para que se investigue, y que lo antes posible se apriopie de todas las tierras vacantes con los instrumentos legales que cuenta, entre los que brinda la Ley de Acceso Justo al Hábitat, que tanto nos costó para que se adhiera.

Por otro lado nos preocupa la judicialización de la protesta, a partir de los dichos del intendente Miguel Lunghi, denunciando “por delitos contra el orden público” a los referentes del conflicto. El municipio tiene las herramientas y debe abordarlo en términos políticos. Una denuncia de esta índole no soluciona el problema e incluso puede desviar la atención de la justicia que debería preocuparse por investigar los fraudes que hay detrás de la compra y venta de los terrenos de la fundida Tandilia SRL. Parece ser más importante para el intendente judicializar a referentes sociales que resolver el problema del acceso a la tierra en la ciudad.

4. Los problemas de fondo.

El principal problema de esta situación es la falta de suelo urbano, que es el problema central que tiene Tandil hoy. Debido a la escasez planificada y los altos precios se genera un fuerte déficit habitacional en la Ciudad, y un gran negocio para unos pocos. Tandil llegó a un techo tanto en la orientación de para donde crece la ciudad como en la falta de suelo urbano y sus precios. Hay que cambiar de política.

Es urgente una Reforma Urbana y una nueva política habitacional en Tandil. Lo primero para reorientar hacia donde crece la ciudad y ampliar el área urbana. Y lo segundo, para tener una política activa de creación de suelo urbano, junto al instrumento del Banco de Tierras Municipal, que favorezca a los sectores populares y no a los especuladores. Esto sólo será posible trabajando articuladamente a las organizaciones sociales que vienen resolviendo desde lo concreto lo que no hace el Estado Municipal.

La escasez y los altos precios del suelo urbano, el problema de la falta de políticas ante el déficit habitacional, los alquileres que ya no se aguantan, son problemas que continúan después de las elecciones. Hay que trabajar con una mirada a largo plazo.

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